Pinterest es la red más creativa por autonomasia. Creativa y personal, es decir, es aquella red en la que más aparece en componente personal: no en vano, el nombre de la red declara " e "interest", .... tu interés. Permite crear y administrar en tableros temáticos todas aquellas imágenes que se quieren compartir.
Empecé creando un tablero con infografías con la Web Social como temática en general y hoy he llegado a 10 tableros, con 62 pines, 39 "te gusta", 11 seguidores y 53 a quienes sigo.
Es jovial, agradable y simpática si es que podemos calificar esta red así. Tiene grandes posibilidades para utilizarla como medio de difusión de una empresa, para ventas o para educación, ámbitos en los que sería necesaria una estrategia de planificación, fijación de objetivos, optimización, vínculos, diversificación y evaluación, actividades que no he seguido en este caso...
En general y por lo que he ido leyendo hasta ahora, esta red no destaca precisamente por ser la red donde los usuarios pasan más tiempo y yo he repetido la constante.
Mi cuenta en LinkedIn data de 2008 (como siempre oí hablar de ella, me registré, observé mínimamente y abandoné) pero no ha sido hasta este año cuando decidí participar en las posibilidades que como red social ofrece.
En primer lugar, completé mi perfil y revisé los grupos que me podían interesar. Así, me uní a Bibliotecas 2.0, E-LIS, E-prints in Library and Information Science, American Library Association o Redes sociales y gestión cultural, entre otros. Y empecé a establecer contactos hasta llegar a 47.
LinkedIn es una red que pide un tipo de participación diferente al resto; básicamente está indicada (y así he pretendido estar en ella) para ampliar contactos y generar oportunidades con objetivos profesionales. Hablar y participar en LinkedIn es la forma de llegar a encontrar expertos, clientes, "empleadores" de forma referenciada.
En la entrada anterior comentaba que son muchas más las herramientas utilizadas pero éstas son, sin duda, con las que más he jugado en el sentido más lúdico de la palabra. Como dice Tristán Elósegui "en nuestra vida 2.0, nuestra identidad digital va creciendo con el paso del tiempo. En esta evolución pasamos por diferentes etapas: exploración, iniciación, crecimiento, madurez y declive." Me parece una manera muy sencilla de explicar todos los estadios por los que se pasa al iniciarte en este mundo "enredado" : sólo añado una idea: en cada una de esas etapas estamos en "beta permanente"...
Yo pretendo crecer por el momento y aprender y compartir y aportar y...
¿Por dónde sigo?
Después de estas semanas de intensidad "social" tengo la impresión de haber desacelerado un poco pero también de seguir en la asignatura como si ésta no tuviese fin. He aprendido, me he desanimado y he retomado la senda sabiendo que podría dar mucho más pero que todo tiene un tiempo. Seguiré intentándolo más allá de las oficialidades y "hagamos como si no existieran las notas de websoc13" ...
















Esta ciudadana de tercera, poco original, y hasta funcionaria, hace suya tal afirmación y, al mismo tiempo, la rebate al leer el post de un compañero con tremenda capacidad y con poca suerte laboral (¿o es fiel reflejp de la realidad?), al seguir al protagonista por las redes pero sin monitorización y al expresar su humilde opinión…
Debo confesar que el nivel mostrado por los compañeros de #websoc13 del Máster de Bibliotecas y Servicios de Información Digital de la Univ. Carlos III me ha reprimido en muchos momentos a la hora ya no de comentar, si no incluso de redactar mis propias publicaciones en el blog.
Entiendo, sigo y coincido con lo expuesto en el blog citado en el fondo y en la forma. Hay diferentes y variadas herramientas de control y monitorización circulando entre la comunidad de web social. Incluso está demostrado "de forma brillante la utilidad que se les puede sacar a esos instrumentos de medición y visualización de datos para hacernos ver, como un gran telescopio, lo que no seríamos capaz de ver por nosotros mismos, extraer conclusiones y aplicar los resultados para tratar de mejorar nuestra actividad", aunque finalmente, son las personas las que están por encima de las redes, la mercadotecnia, la publicidad y todos los conceptos asociados, en muchos casos, a las redes.
Aunque también difiero (“y vivo sin vivir en mi porque no muero”) y lo hago porque también entiendo que como ciudadana de tercera poco puedo hacer ante las circunstancias expuestas: ¿sirve de algo la crítica a ese sistema en el que estamos incrustados y del que no podemos evadirnos? Desde luego, la crítica es necesaria “tanto como el respirar”. Si no hubiese voces disidentes no existirían personajes como Hanna Arendt; si no hubiese redes resultado de la evolución tecnológica, no habría consumo de las mismas. Un uso virtuoso de las mismas creo que sería lo ideal: aprovechemoslo en nuestro día a día, en nuestras bibliotecas.
Y esas nuestras bibliotecas tienen que evolucionar, como la tecnología, porque sus usuarios demandan otras necesidades y hablan por otras vías, luego tendremos que adaptarnos en la medida de lo posible y “de forma virtuosa”… ¿Tenemos capacidad de discrepar en ese contexto? ¿Podremos ser coherentes y aprovechar su excelencia? Mientras sea una nueva forma de comunicación estaremos en el camino; el problema vendrá si es un cambio feaciente de comunicación… Con todos los intereses que condicionan todo: la comunicación, las relaciones personales, la terminología, el mercado monstruo, la marca personal o no, la biblioteca como inversión (¡no cejemos en la lucha!).
Néstor, Iñaki, Silvana, Rafael, Beatriz, Ángeles...Tantos otros. Estamos incrustados; tenemos que jugar un papel; el mercado es un monstruo y las reglas del juego pasan porque nuestras bibliotecas en plena adaptación a los nuevos tiempos (¿provocados?) son dirigidas por funcionarios (o no) con otras reglas de juego que se llaman burocracia, meritocracia y organización con unos determinados objetivos o misión y visión y demás (¿hablamos de isos, procesos e instrucciones de trabajo?).
Juguemos a la nueva comunicación y mantengámonos personas y ayudemos a mantener comunicación entre personas, sea cual sea el medio....
¡Vamos! Aprendamos. Compartamos. Sigamos. Aportemos. Eso es lo que demuestra el devenir y lo que nos mueve.