"Es
necesario describir los libros, los periódicos, los cuadros, los
expedientes, los informes, los recursos digitales y así una amplísima
variedad de fuentes de información y de conocimiento que existen en las
bibliotecas, en los archivos y en los museos.
Una de las diferencias
radicales de las RDA con relación a las AACR2 es que justamente hacen
hincapié en el acceso, pues como está previsto en el espíritu de la
norma, cada vez es mayor el número de documentos, e información,
accesibles en la Web y, por lo tanto, junto a la descripción de los
mismos es necesario describir cómo se puede acceder a ellos.
[...]
Por un lado, dos proyectos gigantescos que superan los 30 millones de objetos
digitales y que me atrevería decir -de hecho, en el caso de Europeana
así está previsto- que superarán en 2015 los 50 millones de objetos
digitales disponibles en la Web. Pero, claro todo eso era antes de la
orden ejecutiva de Obama, pues evidentemente, y si sólo hablamos de las
cifras de hosts que existen en la red aunque evidentemente todas ellas
no son de carácter ser público, haga que se disparen las cifras
enormemente y será necesario tener una buena descripción para funcionar
con ello. El acceso por las buenas, si se me permite esta expresión, que
Google (y Bing y Yahoo que también existen) aunque en España parece ser
que la unanimidad por el buscador de Google es prácticamente del 100 %,
ya no basta como hace 10 años. Ante el enorme volumen de información la
propia Google ha declarado que de forma creciente va a utilizar datos
estructurados, lo que ellos han denominado Google Knowledge Graph, que si me permiten ustedes dar mi opinión es bastante menos potente que lo que se deriva de Linked Open Data.
De
América ha venido un barco cargado de una nueva y enorme biblioteca
digital, con archivos y museos incluidos, muy parecida al proyecto
Europeana (que no hará falta recordar que constituye la acción clave
número 15 de la Agenda Digital para Europa);
de América ha venido una Orden Ejecutiva de Barack Obama para que las
agencias gubernamentales y, la gran mayoría de las bibliotecas, los
museos y los archivos entran dentro de esa categoría, en un plazo que
produce escalofríos a cualquiera que, como es mi caso, haya trabajado
durante muchos años en la función pública o se mueva en el sector
privado, transforma radicalmente la perspectiva internacional.
Por último las RDA, pero las RDA directamente en español y directamente desde la fuente, nos permitirán describir y tratar toda esta información. Ya sé que a mucha gente le parece que todo esto de catalogar, porque de catalogar se trata en último término, es poco menos que una artesanía que como mucho podría figurar en un parque temático dada su consideración de especie en peligro de extinción. Yo les digo a ustedes, queridos compañeros que de eso nada, que los modelos de datos de Europeana y los modelos de datos de la DPLA y de lo que venga después de la Orden Ejecutiva de Barack Obama necesitan una descripción muy precisa, con un enriquecimiento semántico muy elaborado y, naturalmente utilizando, todas las técnicas que recomendó en su día el W3C LLD y que, como no podía ser de otra manera, no por el Library Linked Data, que también, sino por el World Wide Web Consortium con que se inicia el acrónimo, se están extendiendo a una velocidad de vértigo.
Por último las RDA, pero las RDA directamente en español y directamente desde la fuente, nos permitirán describir y tratar toda esta información. Ya sé que a mucha gente le parece que todo esto de catalogar, porque de catalogar se trata en último término, es poco menos que una artesanía que como mucho podría figurar en un parque temático dada su consideración de especie en peligro de extinción. Yo les digo a ustedes, queridos compañeros que de eso nada, que los modelos de datos de Europeana y los modelos de datos de la DPLA y de lo que venga después de la Orden Ejecutiva de Barack Obama necesitan una descripción muy precisa, con un enriquecimiento semántico muy elaborado y, naturalmente utilizando, todas las técnicas que recomendó en su día el W3C LLD y que, como no podía ser de otra manera, no por el Library Linked Data, que también, sino por el World Wide Web Consortium con que se inicia el acrónimo, se están extendiendo a una velocidad de vértigo.
[...]
Me pregunto hasta qué punto todas estas novedades, Linked Open Data, RDA, el enriquecimiento semántico, el acceso abierto considerado como una tecnología, se están enseñando a los futuros profesionales a los que más que nunca les cabe la consideración de LODLAM. Si no es así sería una auténtica pena porque esa ahí y no en ninguna otra parte donde están las perspectivas de empleo y donde los bibliotecarios, archiveros y museólogos que trabajamos en entornos Linked Open Data tenemos nuestra natural área de actuación.
Me pregunto hasta qué punto todas estas novedades, Linked Open Data, RDA, el enriquecimiento semántico, el acceso abierto considerado como una tecnología, se están enseñando a los futuros profesionales a los que más que nunca les cabe la consideración de LODLAM. Si no es así sería una auténtica pena porque esa ahí y no en ninguna otra parte donde están las perspectivas de empleo y donde los bibliotecarios, archiveros y museólogos que trabajamos en entornos Linked Open Data tenemos nuestra natural área de actuación.
Xavier Agenjo
agenjo@ONO.COM
[IWETEL] De América ha llegado un barco cargado de...
13 mayo de 2013

















Esta ciudadana de tercera, poco original, y hasta funcionaria, hace suya tal afirmación y, al mismo tiempo, la rebate al leer el post de un compañero con tremenda capacidad y con poca suerte laboral (¿o es fiel reflejp de la realidad?), al seguir al protagonista por las redes pero sin monitorización y al expresar su humilde opinión…
Debo confesar que el nivel mostrado por los compañeros de #websoc13 del Máster de Bibliotecas y Servicios de Información Digital de la Univ. Carlos III me ha reprimido en muchos momentos a la hora ya no de comentar, si no incluso de redactar mis propias publicaciones en el blog.
Entiendo, sigo y coincido con lo expuesto en el blog citado en el fondo y en la forma. Hay diferentes y variadas herramientas de control y monitorización circulando entre la comunidad de web social. Incluso está demostrado "de forma brillante la utilidad que se les puede sacar a esos instrumentos de medición y visualización de datos para hacernos ver, como un gran telescopio, lo que no seríamos capaz de ver por nosotros mismos, extraer conclusiones y aplicar los resultados para tratar de mejorar nuestra actividad", aunque finalmente, son las personas las que están por encima de las redes, la mercadotecnia, la publicidad y todos los conceptos asociados, en muchos casos, a las redes.
Aunque también difiero (“y vivo sin vivir en mi porque no muero”) y lo hago porque también entiendo que como ciudadana de tercera poco puedo hacer ante las circunstancias expuestas: ¿sirve de algo la crítica a ese sistema en el que estamos incrustados y del que no podemos evadirnos? Desde luego, la crítica es necesaria “tanto como el respirar”. Si no hubiese voces disidentes no existirían personajes como Hanna Arendt; si no hubiese redes resultado de la evolución tecnológica, no habría consumo de las mismas. Un uso virtuoso de las mismas creo que sería lo ideal: aprovechemoslo en nuestro día a día, en nuestras bibliotecas.
Y esas nuestras bibliotecas tienen que evolucionar, como la tecnología, porque sus usuarios demandan otras necesidades y hablan por otras vías, luego tendremos que adaptarnos en la medida de lo posible y “de forma virtuosa”… ¿Tenemos capacidad de discrepar en ese contexto? ¿Podremos ser coherentes y aprovechar su excelencia? Mientras sea una nueva forma de comunicación estaremos en el camino; el problema vendrá si es un cambio feaciente de comunicación… Con todos los intereses que condicionan todo: la comunicación, las relaciones personales, la terminología, el mercado monstruo, la marca personal o no, la biblioteca como inversión (¡no cejemos en la lucha!).
Néstor, Iñaki, Silvana, Rafael, Beatriz, Ángeles...Tantos otros. Estamos incrustados; tenemos que jugar un papel; el mercado es un monstruo y las reglas del juego pasan porque nuestras bibliotecas en plena adaptación a los nuevos tiempos (¿provocados?) son dirigidas por funcionarios (o no) con otras reglas de juego que se llaman burocracia, meritocracia y organización con unos determinados objetivos o misión y visión y demás (¿hablamos de isos, procesos e instrucciones de trabajo?).
Juguemos a la nueva comunicación y mantengámonos personas y ayudemos a mantener comunicación entre personas, sea cual sea el medio....
¡Vamos! Aprendamos. Compartamos. Sigamos. Aportemos. Eso es lo que demuestra el devenir y lo que nos mueve.